Experiencias

PRIMAVERA ECLESIAL: BROTES DE UN CRISTIANISMO LIBERADOR Apuntes de un encuentro

El Instituto de Teología Política ITP de Münster (www.itpol.de) invitó a Fernando Torres del equipo de impulso de la campaña “Primavera eclesial, ya!” a participar en el encuentro internacional de líneas estratégicas: “Futuro y lugares de un cristianismo liberador” durante los días 20 al 22 de febrero de 2015. También invitó a José Guadalupe Sánchez, teólogo y sociólogo mexicano, para compartir la experiencia de indignación y movilización política y espiritual del pueblo mexicano ante la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa. En Münster, haciendo una pasantía de investigación y elaboración de tesis doctoral, se encontraba la historiadora mexicana, Pilar Puertas, quien colabora en el ITP y es co-autora de este documento.

El Instituto es un espacio crítico con más de 20 años de investigación y reflexión teológica-política reconocido y apreciado por la sociedad y la academia alemana. Acostumbra hacer este tipo de encuentros internacionales de líneas estratégicas para ubicar su aporte de acuerdo a las urgencias y clamores que “desde abajo” interpelan y confrontan al sistema patriarcal-capitalista.

Esta vez el ITP puso como telón de fondo la relación religión-capitalismo-globalización. Se preguntó, ¿cuál puede ser, en nuestro contexto, una interpretación liberadora del cristianismo, una teología de la liberación que vincule la resurrección de Jesús y la buena noticia del Reino de Dios con el mundo actual? ¿Cuáles son los lugares teológicos donde se alimenta hoy la esperanza? A partir de estas cuestiones retomar, en un primer momento, las condiciones que dieron origen a la iglesia de los pobres o iglesia popular y reflexionar sobre cómo se llegó a tal modelo de iglesia tanto en América Latina y Caribeña, como en Europa, qué condiciones favorecieron su nacimiento y también cuál es su situación actual. En un segundo momento, hasta qué punto es posible (re)construir semejante modelo e idea de iglesia: ¿cuáles son las actuales condiciones sociales, sociológicas y teológicas actuales, desde las que nos preguntamos por una iglesia de los pobres? ¿qué relaciones existen entre los movimientos religiosos/eclesiales contemporáneos?

Metodológicamente nuestro Encuentro se estructuró en tres núcleos temáticos:

  1. Nivel histórico-teológico: el surgimiento de la teología de la liberación
  • ¿Qué podemos entender por iglesia de los pobres e iglesia popular?
  • ¿Cuáles fueron las condiciones que le dieron origen? (por ejemplo: significado ideológico-político de las iglesias, homogeneidad del campo religioso, despertar social)
  • ¿Por qué se llegó a determinada forma de iglesia? (por ejemplo: Acción Católica, Vaticano II, movimiento bíblico, vinculación de marxismo y teología, crítica a la religión)
  • ¿Cómo describir sus momentos culminantes y sus límites?
  1. Puntos fundamentales, problemas y desafíos de la (re)construcción de una teología liberadora
  • Religión y capitalismo
  • Despertar social
  • Campo religioso
  • Situación/ significado de las iglesias cristianas tradicionales
  • La iglesia católica y el papa Francisco
  1. Enfoques
  • Desafíos para la práctica simbólica y política de un cristianismo liberador
  • Campos temáticos de una iglesia de los pobres
  • ¿Cómo pueden ser puntos de referencia positivos el Pacto de las catacumbas y el Concilio Vaticano II?
  • Estrategias del trabajo político-teológico

Este programa y esta intencionalidad fue re-leída por Silvia Regina de Lima y Fernando Torres en San José (Costa Rica) en el marco de la semana de Lectura Popular de la Biblia que realizó el DEI (Departamento Ecuménico de Investigaciones) del 2 al 6 de febrero. De aquí salió la siguiente reflexión que incluyó Fernando en su ponencia:

  1. Tener muy presente «nuevos lugares» junto con nuevas subjetividades y el nuevo momento en Abya Yala. Mirar solo desde el enfoque de iglesia de los pobres/iglesia popular nos parece anacrónico y muy reducido. Es un momento superado, hoy tenemos experiencias más amplias, más diversas, más plurales. La perspectiva femenina es definitiva para re-leer el camino de la Iglesia de los pobres y re-significarlo, de igual manera la memoria de Mons.Romero y el martirologio latinoamericano.
  1. No podemos hablar de «el» surgimiento de «la» TL. Son múltiples y diversas las raíces y las expresiones. Hacer énfasis en la diversidad, la pluralidad, la creación colectiva, la primacía de las «rupturas» epocales, sin embargo expresadas a través de la cultura letrada patriarcal-clerical; por ello no podemos hablar de teología de la liberación sin mencionar la liberación de la teología. En el imaginario quedó “La Teología de la Liberación” de Gustavo Gutiérrez y se perdió la “Liberación de la Teología” de Juan Luis Segundo. En esa multiplicidad de raíces y frutos es necesario hacer énfasis en miradas desde mujeres, pentecostales, afro-indígenas, perspectiva juvenil….diversidad sexual….todo ello como «racionalidades» otras para generar la liberación de la teología….
  1. Mirar solo el proceso de producción y los resultados no es suficiente. Requerimos una mirada más profunda, desde el sentir, el soñar, el gozar, el poetizar… hacer un esfuerzo por captar qué fue lo que movió e impulsó la ruptura de paradigmas, aquello que en su punto germinal muy bien recogió Rubem Alves (Brasil) pero que después se perdió….y Alves quedó por fuera…
  1. Llama la atención que entre los puntos principales de re-construcción no aparecen los ejes cultura, género, decolonialidad, cuerpo, espiritualidades, ecología…
  1. Un camino prometedor: retomar la metodología del caracol zapatista que tanto ayudó en la construcción colectiva de la proclama de agosto de 2014, retomar la espiralidad como metodología y la metodología como espiritualidad…

Pilar

El primer panel del 20 de febrero fue sobre El surgimiento de la teología de la liberación. Primero intervino Pilar Puertas (México), quien destacó la importancia del conflicto cristero en la definición de las relaciones iglesia-estado-sociedad en el país y nos mostró la recepción de las opciones de Medellín, las repercusiones del Congreso de Teología Fe y Desarrollo, la centralidad de la Diócesis de Cuernavaca –encabezada en esos años por Sergio Méndez Arceo–, el papel de las CEB como el espacio donde la teología de la liberación se muestra viva y actuante y procesos liberadores como la promoción de los derechos humanos y el acompañamiento a la autonomía de los pueblos indígenas de Chiapas. Luego Norbert Arntz (Alemania) se ubicó desde el Pacto de las Catacumbas en Roma (1965), pasó por el movimiento de Cristianos por el Socialismo en Chile (1970-1973), dando un paso hacia la creación del Departamento Ecuménico de Investigaciones DEI en Costa Rica (1977) y la producción del primer libro “La lucha de los dioses” (1980), cuyas tesis retoma para la actual crítica del mercado sacralizado como religión del capitalismo. Enseguida, Andreas Helgermann (Alemania) recordó que, para hablar de los inicios de la teología de la liberación en Alemania, específicamente en Münster, hay que considerar tanto los seminarios de Metz sobre teología política en la universidad como los comités de solidaridad con Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras, Granada y los numerosos círculos de trabajo político que existían en las comunidades estudiantiles en los años 80 en Münster. Una tercera parte de las y los participantes de estos grupos eran estudiantes de teología, y el contacto con la teología de la liberación latinoamericana fue algo natural.

Fernando

La intervención de Fernando Torres (Colombia) fue la última. Partió de la necesidad de una re-lectura del camino andado por la iglesia de los pobres y sus orígenes a partir de la novedad que constituye la generación forjada en la década de crisis de los 90. Es una generación de ruptura, de nuevas sensibilidades y lenguajes. Esta re-lectura nos lleva a ampliar la mirada más allá de “los padres” fundadores y encontrarnos con una multitud de diversas expresiones de rebeldías juveniles urbanas, irrupción política de las mujeres y levantamientos guerrilleros entre los años 50 y 60 a lo largo de nuestro continente. Una mirada que rescata la diversidad, la pluralidad, el laicado, la creación colectiva, las rupturas epistemológicas de las ciencias sociales, la emergencia de la identidad y la narrativa latinoamericana. En el caso específico de Colombia habría que re-leer experiencias como la Acción Cultural Popular ACPO, la Unión Parroquial del Sur (Bogotá), las diócesis misioneras de Buenaventura y Florencia, la Gran Misión por la Paz del Tolima, las Asambleas Familiares “Vínculo de Amor”; y a Camilo Torres, re-leerlo articulado al nacimiento de la sociología crítica, al movimiento universitario, a la reforma agraria, al Frente Unido del Pueblo, a la ruptura del “amor eficaz”.

Al día siguiente tuvimos el segundo panel: Iglesias, capitalismo y globalización. Alberto Moreira (Brasil) nos mostró, desde una mirada sociológica, cómo funciona el desplazamiento de lo religioso en la sociedad capitalista tardía y planteó la necesidad de ocuparnos no sólo de la injusticia social, o de cuestiones políticas o étnicas, o del cuidado de la naturaleza, sino también –y sobre todo– de salvar lo sagrado de la neutralización que ha venido sufriendo por medio de la lógica del mercado. Kuno Füssel (Alemania) hizo una relectura del texto de Walter Benjamin: «El capitalismo como religión» (1921) en torno a tres ideas clave: el capitalismo es la religión del culto; este culto es permanente, ininterrumpido, sin fines de semana ni descanso; y este culto, nos está endeudando sin posibilidad de redención y generando un sentimiento de culpabilidad como universal y sin salida. De ahí que sólo podamos ser redimidos si superamos el capitalismo: debe morir el capital para que el ser humano viva. Para terminar Michael Ramminger (Alemania) nos ubicó la actual dinámica de la crisis eclesial en Alemania, haciendo la pregunta por el lugar de la religión mesiánica hoy en el mundo.

panel 1

En el tercer panel, sobre Las y los cristianos y la resistencia, Evaristo Villar (España) enmarcó la resistencia de las y los cristianos españoles durante el último medio siglo en tres fenómenos: el tránsito de la dictadura a la democracia, el tránsito del nacionalcatolicismo a la modernidad conciliar y el tránsito del neoliberalismo rampante al socialismo democrático; en la actualidad, está cobrando fuerza un cuarto fenómeno: la articulación de las alternativas dispersas. Philipp  Geitzhaus (Alemania) nos introdujo en la reflexión sobre la participación de las y los cristianos en los movimientos sociales en Alemania y en qué consiste el “principio iglesia” en esta dinámica;destacó tres niveles esenciales: la iglesia y la comunidad como lugares de solidaridad, la práctica de la esperanza mediante acciones simbólicas y discursivas que expresen la confianza en un mundo justo y solidario y las estrategias que nos permitan desarrollar una globalización «desde abajo». Nancy Cardoso (Brasil) planteó que la historia de la teología de la liberación no puede ser un montaje selectivo de diversos autores, ideas y escritos, y que querer definirla a partir de su eficacia política es más bien una estrategia de cooptación y control de las prácticas pastorales liberadoras; desde las luchas de las periferias urbanas, las luchas campesinas y femeninas, relacionó la resistencia con memoria, esperanza, rebeldía, y presentó a Camilo Torres como una síntesis de todo ese movimiento. Terminó José Guadalupe Sánchez (México), quien presentó la reciente expresión de indignación por la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa (Estado de Guerrero-México) tanto como paradigma de dominación de nuestros pueblos, como de resistencia creyente y planteó las preguntas: ¿contra quién se resiste? ¿cómo se resiste? ¿quiénes resisten? En un contexto de crisis global del sistema, ante la destrucción del tejido social y comunitario, es necesario aprender y nutrirse de las resistencias populares.

panel 2

Luego vino un comentario de Dick Boer (Holanda), quien relacionó estos caminos de fe con los caminos bíblicos de lucha y resistencia, preguntando por el lugar y la pertinencia de los pequeños relatos de liberación en un mundo donde los grandes son adorados y glorificados. Llamó a un re-encuentro con las raíces de las resistencias bíblicas y desde allí ser “un cuerpo ajeno”, a pesar de derrotas y procesos liberadores interrumpidos.

Se concluyó el último día con el panel Desafíos: práctica simbólica y política de un cristianismo liberador. Nancy Cardoso narró historias de mujeres de la Biblia y de las de hoy en Abya Yala, destacando dos dinámicas vitales de las luchas emancipadoras: la revisión crítica y autocrítica de la praxis y la apropiación simbólica y afectiva del proceso de lucha vivido, por medio de un conjunto de «místicas» –acciones simbólicas– que buscan construir la identidad del sujeto político. Katja Strobel (Alemania) señaló que, desde una perspectiva feminista, uno de los retos más importantes lo constituye el tema del trabajo, toda vez que las mujeres son afectadas de manera especial en tiempos de crisis y la política de la troika* repite ahora en Europa la estrategia neoliberal implementada antes en los países de América Latina y África para combatir la crisis de la deuda, con las mismas consecuencias adversas para la población: privatizaciones, desempleo, estancamiento económico y pérdida de derechos y conquistas sociales en diferentes ámbitos. Para terminar, Fernando Torres presentó la fuerza simbólica de la teoartística en el proceso de reconstrucción de memorias, recuperación de raíces y negociación de la paz de Colombia y compartió el proceso de construcción colectiva de la proclama de la primavera eclesial elaborada en agosto de 2014 en Costa Rica a partir de la metodología del caracol zapatista de Chiapas desde la cual se mira necesario acompañar lo nuevo que está sucediendo en la institución eclesial (por el papa Francisco) con lo nuevo que está sucediéndose desde siempre en el caminar de los pueblos para que no sea sólo una primavera papal, sino una verdadera primavera eclesial.

grupo

El evento terminó muy bien, abierto a la esperanza. Fue un gran acierto dejar esta parte de la simbólica del cristianismo liberador al cierre, creó un ambiente de alegría, de fe, de caminos diversos que se fortalecen gracias al encuentro y el diálogo. El ITP es un espacio capaz de abrirse a la escucha. Por eso nos invitaron, para escucharnos, y eso es muy valioso como espíritu de una organización. Fuimos capaces de dialogar desde lugares en apariencia distintos (primer mundo y tercer mundo) para descubrir que no lo son tanto,que la crisis de las religiones y la opresión del capitalismo nos vulneran por igual y nos invitan a construir juntos y juntas caminos nuevos de liberación. Ahora sigue la redacción final de las ponencias y de la memoria. Esperamos que pronto tengamos todo ese material para seguir alimentando e interpelando la caminada.

¿Qué podemos decir como evaluación después de esta experiencia tan honda y tan rica en el sentido del encuentro?

  • Hemos generado una iniciativa sencilla y desafiante que apenas comienza a moverse. En el corazón de esa iniciativa está la reconstrucción de la experiencia de fe desde las otredades que interpelan las estructuras, las lógicas, las espiritualidades de poder que dominan este mundo. En esas otredades, el clamor femenino es fundamental, pues interpela los cimientos patriarcales que sostienen el andamio ideológico de las opresiones. Y esto lo tenemos que tomar en serio, a fondo y a largo plazo si queremos que también nuestros cimientos cambien. La primavera eclesial puede llegar a expresar el renacer espiritual generado a partir del principio femenino de la vida. Este es uno de los puntos de encuentro con el ITP de Münster.
  • La metodología del caracol zapatista nos lleva a revisar lo construido desde la interioridad humana, los “adentros” espirituales que nos mueven y nos sostienen. Encontrarse con ello es motivo de gozo y de esperanza. Esos “adentros” son misturas coloridas, allí hay mucha cosa bonita que viene de lejos, de las ancestralidades, de las resistencias, de las memorias, de las “marcas” ideológicas que llevamos, de sus nombres y sus rostros. Volver a  los adentros no es algo que se comienza a  hacer de un día para otro. Es un lento y largo camino que requiere dar vueltas y vueltas, discutir y discutir, pensar y repensar hasta encontrar el punto, la ruptura, la nueva luz. Así se avanza, pero es lento. Esa es una opción. En la primavera eclesial queremos ir lento para avanzar con consistencia y profundidad… y mirando lejos. En esta caminada, la gente de Münster está propositivamente cercana.
  • Lo primaveral no es artificioso, brota de la tierra y a montones. Es una alegría vivir la experiencia de los primeros brotes… y gozar y celebrar el tiempo que viene, lento pero viene… así mismo la primavera eclesial, está brotando desde el largo invierno, surge calladamente hasta que explota incontenible, desde abajo, desde adentro, desde las márgenes, desde los muchos mundos excluidos, desde tantas voces calladas, desde pueblos y cuerpos reprimidos… condenados… La primavera es el tiempo propicio para que todo eso se exprese, se celebre, se reflexione, se transite de la resistencia hacia la re-existencia eclesial. El encuentro de Münster nos ayudó a conectar nuestros “brotes” con otros en perpectivas y estrategias comunes y aliadas.
  • Nuestros procesos han resistido por décadas, han sobrevivido a la represión eclesiástica-militar, han aguantado lo indecible. Nuestros procesos que han crecido en medio de la adversidad, la persecución y el martirio se han ampliado, se han transformado, se han abierto a muchas otras posibilidades novedosas de existir. Las mujeres han sido protagonistas de casi todo esto. Son miles de historias que hay que comenzar a rescatar, a contar y a celebrar. De las memorias colectivas emerge la primavera de hoy, las circularidades y las espiralidades de hoy. Memorias para encontrarnos, para juntarnos en diversidades, para fortalecernos y hacer caminos… ¡Podrán cortar las flores, pero jamás podrán matar la primavera!

Fernando Torres Millán
Pilar Puertas Pérez
José Guadalupe Sánchez Suárez

Bogotá y Ciudad de México, 6 de abril de 2015, lunes de pascua

Adhesiones a “Primavera eclesial, ya!” en:

movimiento de “Primavera Eclesial, Ya!” 

* Triada financiera integrada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

 

Círculos de Mujeres, eclesialidad alternativa

Desde que Jesús de Nazaret convocó a grupitos de amigos y amigas y a seguidores de su propuesta a encontrarse en Betania, a las orillas del lago, en algún recodo del olivar… para invocar la sabiduría y para tejer la hermandad, ha habido múltiples formas de reunirse para evocarlo y para acercarse a la experiencia de la Divinidad; la verdad es que el templo nunca ha tenido el monopolio y las comunidades en su expresión viva siempre lo han rebasado.

¿Cómo entendemos la eclesialidad alternativa? Como una forma autónoma y madura de caminar comunitaria y creativamente en la búsqueda de la experiencia de Dios, en la búsqueda de la sabiduría y en la búsqueda de una casa más amable para todos y todas según el evangelio de Jesús. Como antes lo decía, esta práctica ha atravesado la historia del cristianismo: La comunidad eclesial se ha reunido en templos, en conventos, en monasterios, en oratorios, refectorios, grupos diversos: congregaciones, hermandades… en el campo y en la ciudad, en las parroquias, en salones, en asambleas familiares…

En la actualidad es claro que las mujeres han crecido en la conciencia de sí, en la conciencia de su valía, en la conciencia de su cercanía a lo sagrado, a lo divino. En el desarrollo de esta conciencia se han dado cuenta de que en las iglesias más tradicionales e históricas, no se les reconoce su poder de mediación ante lo sagrado, no se les reconoce la fuerza de su vida interior que las coloca muchas veces en un lugar privilegiado frente a la Sabiduría Divina. Se les niega la posibilidad de situarse frente a frente con la fuerza de vida y de amor y se les coloca en un lugar supeditado a la hora de encontrarse con la Divinidad que habita en su interior. Todo esto, las hace cautivas en el nivel religioso y espiritual, un cautiverio en el mundo patriarcal que les impide su liberación plena en cuanto mujeres.

Por esto a lo largo y ancho del hemisferio occidental las mujeres se ha reunido, se reúnen y se continuarán reuniendo en círculos sororos de igualdad, en círculos en los cuales se miran una a otras, se acogen, se bendicen. En esos círculos realizan la experiencia de búsqueda y acercamiento a lo sagrado, en esos círculos comparten la palabra y vivencian el legado de Jesús de Nazaret y su evangelio. Las mujeres se inspiran en sus ancestras y maestras en estas lides: María de Magdala y las mujeres de Betania, compañeras de camino de Jesús, las ammas del desierto, algunas abadesas, las beguinas…

Carmiña 3

Desde esa inspiración se inscriben en la corriente amplia de la eclesialidad que itineró siempre por fuera de rigideces y jerarquizaciones. Estos círculos de mujeres, en nuestro espacio concreto de Cali (Colombia), son acompañados por la Casa Cultural Tejiendo Sororidades, en una primera etapa en cuanto comunidades eclesiales de base y en una etapa más reciente en cuanto círculos de espiritualidad femenina.

En este caminar las mujeres encuentran al Dios que habita en su corazón y que se les revela como su centro y su potencialidad de vida, a la Divinidad que habita el barrio y colorea los ojos de sus vecinas y los niños del corro de la calle, al Cristo que se trasluce y vive en la naturaleza y el paisaje que la mano humana no daña con su expoliación desmesurada. Los rituales se convierten en un ámbito apropiado para experimentar en el corazón la epifanía del Misterio. Vivencias que conectan con el todo en una perspectiva holística, que se imbuyen de la naturaleza en el paradigma ecológico, que peregrinan en espiral llegando al centro. Los rituales son igualmente el momento por excelencia en que las mujeres se otorgan unas a otras la posibilidad de la mediación e igualmente en ellos reciben las bendiciones sororales que desde cada una son repartidas a las otras: son un ámbito de alegría, perdón, reconciliación y, como decíamos, de encuentro con el Misterio profundo que nos habita:

carmiña 1

En este ya largo caminar podemos señalar algunos aspectos como los logros más fuertemente conseguidos:
 El paso de una vivencia de un Dios vigilante y en ocasiones castigador, a un Dios amigo, cercano… AMOROSO.
 La recuperación de la propia PALABRA, capacidad de hablar, de evaluar, de pensar, de decir… sobre asuntos antes vedados para las mujeres del común. (Este quizás es el aspecto más importante).
 La Biblia en cuanto palabra de Dios, se hace asequible, se desmitifica.
 Se vivencia un Dios – liberador que vela por la suerte de su pueblo y condena la injusticia.
 El descubrimiento de un yo profundo donde habita la Divinidad.
 La experiencia de su ser de mujeres como un ser capaz de acercarse a la Sabiduría Divina y ser su portadora-anunciadora.
 La conciencia de un nuevo lenguaje para nombrar a Dios, un lenguaje que no oculte sus cercanías a la feminidad, un lenguaje que no limite su infinitud.

Carmiña 2

La renovación y la primavera que necesita la institución católica es muy profunda y sólo puede lograrse si desde los bordes se consigue permitir la entrada de la VIDA, del ESPÍRITU, de la Fuerza Divina que sopla donde quiere. Por eso, la invitación es a multiplicar los círculos de amigas y amigas del Maestro de Galilea para que empujemos esa alternatividad entre todos y todas.

Carmiña Navia Velasco
cnaviavelasco@yahoo.es
http://www.carminanaviavelasco.blogspot.com
http://www.tejiendosororidades.com

Santiago de Cali
Noviembre de 2014

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